París Tour (Noche)

Al llegar, mi objetivo era -vagamente- encontrar un alojamiento económico, tenía una dirección de un hostal para jóvenes muy económico, de la guía que lo saqué se lo calificaba como espartano. No cumplí directamente con mi fin porque había tanto para hacer que me olvidaba intermitentemente. Estaba en la Place Saint Michel, con su famosa Fontaine, es el punto de encuentro más común y está lleno de gente que espera más gente. A unas cuadras esta
Saint Germain, y a unas más La Sorbonne.

SenaFuí caminando hasta la zona del hotel, cuando crucé el Sena ví la torre Eiffel por primera vez, impresionante, no sabía que tenía un faro arriba. Dos haces opuestos de luz son proyectatos sobre la ciudad, y todo el esqueleto de la torre tiene iluminación en su interior. Al verla me pareció más grande de lo que la imaginaba, sobresale mucho entre los edificios. Si seguís mirando ves la isla en medio del Sena, donde se encuentra Notre-Dame.

Se veía el Louvre, después. Claramente es un palacio y no un museo.

En las orillas del Sena hay muchos restaurants, los menú son muy interesantes. Los precios son más altos que los de Madrid y Barcelona. Se asemejaban a los de la riviera con las mesas y toldos, lástima que el clima estaba muy otoñal.

La mayoría de los restaurants son hotspots de wifi, supongo que es por el sistema de pagos, para cobrarte usan una maquinita inalámbrica que te dejan en la mesa, le insertás la tarjeta y validás con tu pin.

La gente de la calle es muy amable, en medio de la noche podés preguntarle a cualquiera en inglés y te responde con direcciones -si conoce (y si no está ebria/o)-, en los locales esto no se cumple, entienden inglés pero no les gusta usarlo. Me parece bien, el francés es un idioma hablado en varios países no es una cosa tan rara, me parece bien que pretendan que lo sepas. Realmente me hubiese gustado saber francés.

Fontaine de la Place de la ConcordeTodos los lugares estaban llenos, y cada tanto veías un grupo de irlandeses recorriendo buscando los bares irlandeses, en varias ocasiones me preguntaron como llegar, recién al segundo día podía responderles con certeza. El bar irlandés más grande era una fiesta que llegaba hasta la calle, la gente sobre las mesas y cantando, todos con algo verde (al menos una bufanda). Lo raro fué para mí que no había muchas mujeres irlandesas. Veía incrédulo a los locales parisinos, generalmente asiáticos, de la generación del 70, una de las cosas que más me sorprendió. Al principio pensé que eran los turistas de China y Japón, pero cuando los escuché charlar en francés, usar sus móviles y meterse en restaurants para cenar con amigos se hizo evidente. Había leído de las olas de migraciones a París en alguna parte. La población de París que yo ví era en parte europea, luego de india, gente de áfrica y la mayoría asiática. Los supermercados chinos, eran supermercados indios en París. La gente que salía de noche tenía toda la plata, los veías en su Porsche saliendo del garage llamando a los otros por el cel.

Saint-EustacheMe metí en un restaurant cerca de la zona de Saint-Eustache, lleno de lugares para cenar. Como no estaba más en España, tristemente sólo había un plato principal y una entradita. Entonces elegí una ensalada, lasagna de salmón y 500 centímetros cúbicos mousse de chocolate para el postre (a pesar de que no me gusta el chocolate, era deliciosa). El menú es bien mediterráneo, mucha pasta y aves, más parecido a restaurants argentinos que los de España.

Mientras hablaba -o trataba de comunicarme- con el mozo por una dirección, un tipo se dió vuelta, se metió en la conversación y resultó que era de Estados Unidos. Se ve que extrañaba mucho escuchar a alguien en inglés porque pensó que era de un país de habla inglesa por mi acento. Le ví desilusión cuando pronuncié 'Argentina', no le importó igualmente, se detuvo a charlar y me contó lo que había ido a hacer (trabajar en un contrato por dos años, sólo tres días a la semana, con pasajes mensuales ida y vuelta para él y su familia; un empleo de muy buen salario agregó), era un tipo de treinta y pico que ya extrañaba a las dos semanas (me contó de la casa y el campo). Su familia era en parte canadiense y había tenido francés, así que no lo limitaba la barrera del lenguaje, comentó que el acento es muy diferente al de Canadá. Fué él quién me dió las indicaciones precisas para encontrar la dirección del lugar que buscaba, su mapa era muy preciso (hecho en EEUU). Los mapas que yo tenía no tenían la calle directamente, era una especie de pasaje en diagonal en alguna manzana.

Plaza cerca de Saint-EustachePara llegar al lugar que buscaba atravesé una plaza muy bella, cerca de lo que es la Place de la Bourse, Bourse de Paris - Palais Brongniart, una plaza circular que rodea un edicificio circular, la bolsa de comercio. Una plaza con el estilo del siglo XIX, columnas de acero enredadas por plantas florecidas sosteniendo parras, muy espacioso, todo iluminadísimo, no había nadie más que yo.

Al volver a la calle una francesa y dos franceses trataron de quizá pedirme que les sacara una foto, pero no les entendía nada, uno de ellos no estaba sobrio y se reían mucho de él. No intenté hablar en inglés, estaba cansado de hablar. Hubo momentos en que pensaba sólo en inglés, ya me aturdía de usar un idioma distinto por tanto tiempo, y todavía faltaba mucho para que dejara de usarlo. Quizá entendí al norteamericano.

Cerca de algún bar, me crucé con un parisino y su vaso de cerveza en la mano, me habló algo y le atendí, pero ignoraba completamente lo que me decía (esto pasaba siempre que alguien me hablaba en francés, sólo escuchaba blablablabla...), no parecía alcoholizado y volví a intentar entender, esta vez con éxito al escuchar las palabras 'extasí, cocaín'. Ahí me reí, yo estaba recorriendo para buscar el lugar más barato de París y el tipo vió un posible cliente en mí (alagado). Le dije 'no, grazie' y seguí.

Eglise de La MadeleinePor todos los lugares que pasaba me detenía a mirar, al final cuando llegué al hostal estaba lleno -se llenó con los que venían adelante mío al entrar-, el tipo que atendía me dió indicaciones para ir a otro. La idea de conseguir una habitación compartida no me convenció tampoco, guardé la dirección y tomé otro rumbo.

Así que usé mi última dirección: el Tiquetonne, en la calle del mismo nombre. Cuando fuí para la zona noté que era la que más me gustaba, la calle era sorprendente, hecha con adoquines tipo mármol blanco, nunca había visto algo así. Estaba lleno de negocios de diseño, cerrados por la hora. Llegué a la puerta del lugar que buscaba, pero estaba todo cerrado, toque timbre y esperé para enterarme que estaba completo.

Adinaste si pensaste que pasaría la noche en las calles de París.

Cambio de plan, recorrer todo París, primer dirección: Arco del Triunfo (Arc de Triomphe) -debe estar cerca, pensó el ignorante-. Caminé y caminé, claro estaba del otro lado de París, el plan no existía más porque iba a recorrer todo París antes de llegar al Arco. En el orden que me lo encontré.

Eglise de La Madeleine, una iglesia iluminada en el centro con una cruz, construida en medio de una calle, tipo una construcción griega o romana. Hay varios nombres para las calles en París, encontré Rue, Faubourg, Avenue, Esplanade y las plazas como calles: Place. Me detuve un rato para sacarle una foto y descansar cerca de un café.

MetroLas bocas de acceso al subterráneo en las cercanías de Louvre, están hechas con estilo art nouveau, cuando ves eso comprendés la atención que se le presta a los detalles, hasta que nivel.

Pasé por Louvre de noche, lo había visto desde el otro lado de Sena, la entrada estaba sobre la avenida por la que andaba. Se veía tal cual es, enorme, demasiado grande para un museo. Demasiado para una sola visita, sabría después.

Sobre la vereda hay cada tanto salidas de aire del metro, aire caliente, algunos que duermen en la calle aprovechan esto, las palomas también. Encontré tambien una alcantarilla que desprendía una columna de vapor, todavía me intriga de donde vendría.

LouvreSobre la misma avenida del Louvre, hay muchisimos lugares para salir, bares, fiestas, más para parisinos que para turistas, más para parisinos de plata.

Les Champs-Elysées, siempre con el Arco del Triunfo en el fondo, deben ser unas cuantas cuadras. Nunca las conté y aparte mi mapa se olvidaba de algunas calles.

Al caminar me encontré con las fuentes de agua que había en Barcelona, parece que alguien se copió de alguien...

Place de la 
<br />ConcordePlace de la Concorde, en el centro un obelisco decorado con motivos egipcios rodeado de cuatro fuentes.

Cada vez que ves algo impresionante, te encontrás al lado cuatro o cinco más para hacer el lugar simétrico, eso pasa con las fuentes de esta plaza.

Pasé por el Grand Palais de noche, el edificio que más me gustaría de todo el viaje, estilo 1900, hecho mitad de acero y mitad concreto, decorado de esculturas excelentes.

Arco del TriunfoDespués el último tramo para llegar a la Place Charles de Gaulle-Etoile, y el arco de fondo, estaban restaurándolo así que la parte de arriba estaba apagada.

Es un arco inmenso, volví a pasar al otro día para tomar una foto a la luz del sol.

En España y en Francia muchos monumentos que ví estaban en restauración, es otra cosa que noté, se invierte, se trabaja mucho en mejorar y restaurar. La contra es que hay períodos en se cierran al público.

Ahora lo más cercano relativamente era la Tour Eiffel, accediendo por otro monumento en Trocadéro.

Tomé rumbo para allá, me metí por un barrio, había embajadas y edificios altos. Es fácil encontrarla por el tamaño que tiene.

Tour EiffelAl fin llegué, cuando la ví me quedé a comntemplarla mientras amanecía, faltaban horas nada más. Había estado caminando toda la noche y se hizo evidente. Mucha gente estuvo en la madrugada tomando fotos, charlando.

Debajo de la torre se ve el Champs-de-Mars, luego un lago artificial. Había una medialuna azul a veces nublada en el cielo.

Llegué a tomar una foto con la luna y la torre.