Tropic Thunder

Al final, en todo viaje sale una famosa argentineada, no las puedo evitar, es algo natural que uno logra por ser quien es.

Vista desde el helicóptero

Esta vez, de alguna manera, terminé en un helicóptero rumbo a un lugar en la cima de uno de los cerros boscosos impenetrables, de donde se tenía una panorámica impresionante del Océano Pacífico, se veía la costa de Puntarenas, y -según el que sabía- muy a lo lejos ya estaba Nicaragua.

Es la primera vez que viajo en helicóptero y no pudo ser mejor, el helipad estaba en un hotel casino ex-mansión manejado por un tipo estilo Al Pacino en Ocean's Thirteen. Los próximos aterrizajes fueron en planicies sobre las montañas.

Ciudad desde el helicóptero

La perpectiva en las curvas es vertiginosa, quedás mirando de cara al piso como en una montaña rusa; pero el paseo es muy suave, el helicóptero era un Bell Ranger y practicamente es un auto con hélices.

Cocodrilos

En el medio del camino vimos cascadas y ríos, uno de ellos infestado de cocodrilos tomando el sol matutino, no les gustó mucho que anduvieramos tan cerca y se dispersaron instantáneamente desapareciendo en una explosión de agua barrosa.

La sensación de bajar del helicóptero y ser recibido en un hotel, no tiene precio.

Al final, me olvidé el paraguas en el helicóptero y me di cuenta justo cuando se estaba yendo.