La Garganta del Diablo

De noche, como un transeúnte más de las tinieblas, el destino no puede tener un nombre más apropiado. Mientras la selva crepuscular no parece adormecer, la Luna llena permite crear la escena perfecta de un sueño, irreal y majestuosa. La escaza luz realza los detalles más brillantes y delicados de la textura del agua corriendo caprichosamente, volviéndose un azul profundo antes de caer al vacío blanco.

Garganta del Diablo de noche, Cataratas del Iguazú

De día, en el mirador de la garganta se puede sentir el agua salpicando y la emoción casi como teniendo alas (el vencejo de cascada sobrevolando, mojándose y posándose en la roca húmeda casi detrás de los saltos.) El paisaje entero se transforma a cada instante, dando la impresión de que la tierra se traga el río de una vez.

Garganta del Diablo de día, Cataratas del Iguazú

Cataratas del Iguazú: y otro clásico que no conocía, digno componente de las siete maravillas argentinas o del mundo, si es que alguien recopila esa lista.

Una intriga pendiente que surgió fue de la historia del nombre. Está la leyenda, pero para mí no deja claro el origen:
Boi -una serpiente habitante del río Iguazú- requería una bella joven Guaraní. Naipí sería sacrificada, al conocerla, el cacique Tarobá intenta evitarlo. La noche anterior se escapa con ella en canoa. Enfurecida Boi quebró el cauce para atraparlos, convirtiendo la cabellera de Naipí en los saltos y en los árboles arriba a Tarobá. Boi vigila sumergida en la garganta que no vuelvan a unirse pero en los días de sol el arcoiris los vuelve a conectar a pesar de eso
Si esta es la leyenda que le da el nombre, me falta esa parte.

Burrito y compañía

Desde el martes sé que puedo conseguir burritos en Buenos Aires. Aunque le termine haciendo "propaganda" gratuita a la California Burrito Co., debo decir que son muy buenos. Se pierden treinta mangos de una, pero el sabor viene incluido.

Y de ahí empezó la nostalgia de los tiempos en California y de los burritos para llevar a la cena. "¿Le agregamos picor?", enunciaba en la ejecución de los movimientos finales de la preparación antes de cerrar el paquete.

Cuando el burrito era demasiado -y casi siempre adjunta un carácter fatal- estaba la quesadilla, como una versión amistosa y fácil, sin salir del estilo culinario. Es la próxima.

Fui a los glaciares!

Al fin.

Después de saber por tanta gente que los glaciares eran espectaculares, lo pude sentir por mí mismo. Si, desde hace tiempo quería ir e inclusive varios conocidos (de aquí y del extranjero) me preguntaban: ¿cómo no había ido?

Justamente, releí un párrafo de 2004 en el que describía unos turistas de francia rumbo al sur, desde ahí -más o menos- lo tenía en la lista. Al haberlo contemplado, algunas personas habían catalogado la experiencia como un sueño realizado.

Glaciar Viedma

Siempre hay algo más para hacer, si ya viste el glaciar, podés dar un paseo corto encima, después podés internarte medio día para ver bien que se siente y después de eso, se me ocurre una excursión al Campo de Hielo (hielo continental), la maquinaria que fabrica los glaciares. Siempre algo más extremo.

Glaciar Viedma

El parque de los glaciares me pareció irreal, tan arcaico y frágil, invitando a viajar en el tiempo a un pasado muy lejano. Pensar en el espacio que ocuparon, dominando el paisaje, en el cambio y el fin. Y me doy cuenta una vez más -de tanto para ver, sentir y entender- que siempre habrá algo sorprendente.

Hay que ir, volver.

Viaje al fin del mundo

En unas semanas salgo para Ushuaia. A diferencia de otros lugares, hasta que empecé a buscar un poco, no tenía mucha idea de lo que podría llegar a encontrar, salvo por el frío. Aunque sí recordaba haber visto el trencito y la cárcel mientras esperaba viendo la tele como un organismo inerte en algún lado.

Faro en Ushuaia

Necesitaré una serie de equipamento el cual no dispongo incluyendo: campera abrigada e impermeable, guantes abrigados, pantalones abrigados, zapatillas abrigadas y demás cosas también abrigadas. Mi elemento definitivamente no es el hielo.

Amanecer en Ushuaia

Es impresionante lo lejos que es de Buenos Aires, a ojo parece ser la máxima distancia dentro de Argentina (sin tomar en cuenta Antártida.) En lína recta de Ushuaia a Buenos Aires son ~2500 km.

¿Extrañaron lo que dejaban atrás?

Imaginé este paisaje vasto y fantástico: infinitas tiras de olas en el mar, meciéndose con la sincronía perfecta de inmensos y majestuosos seres, emergiendo delicadamente para volver a zambullirse una y otra vez., transformando el agua helada en vapor. Completando, al fin, esa imagen del horizonte y el océano que deseaba algo más.

aleta de ballena

La realidad tenía ese regalo guardado, pero con opuestos imposibles: bajo el cielo, un mundo azul profundo de ballenas -quizá- en la plenitud de sus vidas y en los extremos, las costas áridas, a veces desérticas de viento, dunas y rocas.

En el primer contacto con la superficie, dibujaban una 'v' con el impulso de un suspiro, las gotas de agua marina formaban un arcoiris con el sol y la luna. Cada vez que se asomaban, me asombraba pensando como su esencia terrestre se transformó, ¿extrañarán lo que dejaron? Ahora en sus dominios, se mueven libres entre continentes. Solo queda la evidencia -dicen- en un par de misteriosos y minúsculos huesos de vestigio.

mar, ballena, arcoiris, luna

Aunque nunca terminé de leer Dune, no pude evitar ver el parecido de la imagen de los Shai-Hulud de Arrakis con lo que ví en esta visita fugaz a Puerto Pirámides.