Buenos Aires Visite

Como el París Visite, pero gratis y en Buenos Aires: un día en el que los servicios de transporte "publico" (son empresas privadas) permitían libre acceso. Daba la oportunidad de conocer Buenos Aires usando el Subte de un lado a otro, igualmente el día podría haber estado aún más soleado, pero por la época del año creo que era suficiente. Lo aproveché muy poco porque salí recién a la tardecita.

Ultimo tranvía de Buenos AiresElegí ir a ver el tranvía, el último tranvía viviente en Buenos Aires, fué rescatado por una asociación sin fines de lucro que lo mantiene operativo. Antes lo usaban como habitación en un convento. El destino de muchos vagones de tranvía fue donaciones a instituciones educativas y religiosas, algunos terminaban siendo aulas otros capillas. El viaje estuvo interesante, hubiese estado lindo haber dejado los tranvías pululando por la ciudad, habría menos smog. Me pregunto cual es la diferencia entre tranvía y premetro.

Los otros destinos eran el Jardín Japonés y luego El Rosedal, para cuando llegué al primero ya era de noche, así de rapido se terminó el Buenos Aires Visite. Quedó sólo el cine para cerrar el día.

Viajando dormido

Soñé que viajaba, el recuerdo no es claro, pero era la misma sensación de las otras veces que estuve de tour. Me levanté demasiado tarde y perdí los detalles. Fué el "quinto viaje" imaginado en sueños. ¿Será que tengo ganas de viajar?

Google Maps llega a Europa

¡Al fin! Ahora se pueden ver los mapas de Google Maps en España, con las calles, datos de como ir de un lado a otro, e inclusive muestra las estaciones de metro. Los mapas llegaron también para Francia, Alemania e Italia; junto con una actualización de las fotos satelitales (que ya no parecen tan satelitales).

¿Porque habrán tardado tanto?

Por lo visto la información para la parte Este de Europa no es fácil de conseguir. Ni hablar del resto del mundo...

Hipotermia

Increíblemente, después de haber pasado los días más fríos o con mayor probabilidad de nieve en Madrid, inclusive después del sol, hoy hubo nieve. Y en todos lados. Mucha nieve y sol.

Ya con la nieve de Madrid centro me alcanzaba, pero quise más y se me ocurrió ir para el norte, en cualquier tren que vaya para el norte. Primero pensé en San Ildefonso de La Granja: como no lo conocía y dudaba de encontrar el camino terminé eligiendo el lado de El Escorial. Ese lugar tiene mucha pinta de ser helado.

El tren que yo quería no venía y de impaciente me tomé otro que pasó: iba para Segovia. Es más lejos, no sabía si habría nieve; igualmente lo tomé, era el destino.

Capa blancaCada vez que el tren avanzaba el paisaje se volvía más blanco, la nieve venía de ahí o más bien, yo estaba yendo hacia ella. El manto blanco suave se extendía tapando todo, tendría un espesor de veinte centímetros. Es sorprendente como cambia la imagen, es otro escenario.

El vagón estaba casi vacío, en una estación el tren se detuvo mucho más de lo normal y cuando arrancó volvía para Madrid... Dije "bueno, se acabó el viaje", "me equivoqué de tren" pero estaba retrocediendo, retrocedió un poco y retomó el trayecto. ¿Lo habrá hecho porque necesitaba impulso para romper la nieve densa sobre los rieles? ¿O quizás también se sumaba una pendiente pronunciada?

Arbol blancoEn una estación en medio de la nada, bajé para ver la nada, la bruma gélida de la montaña no permitía ver a más de tres metros como mucho y lo único que se veía eran árboles tapados de nieve. Esta es la parte más fría del viaje.

No podía creer lo que veía cuando llegué a Segovia, la cantidad de nieve y ciudad que había mezclada, los autos tapados de nieve, los árboles blancos, los techos blancos y la gente tirándose nieve. "La vez anterior que vine estaba en remera..."

Lo primero que hice fue tocar la nieve de ahí, suave como algodón y frágil como espuma; quise hacer una escultura -una cara- pero las manos se me congelaron antes de que se pusiera interesante, tardé en recuperarme a sí que no saqué ni foto. Los más chicos armaban muñecos de nieve, los medianos les tiraban nieve a todo lo que se movía, el furor son los buses.

Armando el muñeco de nievePor ahora seguía el sol, resplandeciendo en la superficie blanca y un cielo despejado, pero cuando llegué al acueducto romano se largó a nevar, nieve muy fina pero continua, las gotas en la lente desenfocaban y los "copos de nieve" eran tan abundantes que hasta salían en las fotos.

Me empecé a cubrir de nieve y siendo un habitante subtropical inexperto terminé mojándome todo, sintiendo fríos los pies en agua, los copos se colgaban de las pestañas o se metían en los ojos. La cara todavía me arde.

En las laderas hacían patín sentados tenían patines específicos. La otra diversión era hacer cola para comprar churros en los kuiosquitos humeantes. Cuando me fui seguía nevando intensamente. Nunca había visto tanta nieve.

New York, New York

La Estatuda de la LibertadLa Estatua de la Libertad.

Siguiendo con la línea de películas, este fué uno de los escenarios de Frenético (con Harrison Ford), que la ví hace muy poco; justo después de haber estado en París. ¡Cómo me hizo acordar esa película!

Es en la Île des Cygnes, está en el medio de un puente (Pont de Grenelle) que atraviesa el Sena. Es una réplica dedicada a la ciudad, tendrá diez metros de alto.

La original -de 49 metros- es obra del escultor Frederic Auguste Bartholdi y la estructura que la sostiene fue diseñada por Gustave Eiffel. Hubiese necesitado una lente especial para sacar esta foto.