El precio del pasaje fue ochenta y tantos euros. En categoría preferencial porque de turista no había más lugar. No lo esperaba pero sirvieron almuerzo -es tipo un avión este tren y vá suficientemente rápido como para que las gotas que pegan en la ventanilla se deslizen horizontalmente, en lugar de en diagonal hacia abajo-. Paella sirvieron.
Ahora estoy en un cyber, 20 minutos 1,50 euros. Haciendo tiempo mientras descargan la memoria de la cámara a un cd, por 8 euros. No tengo donde dormir todavía, vamos a ver que encuentro.
Sevilla esta muy bien. Salvo un gran detalle, la Torre del Oro está siendo restaurada. Es una de las cosas típicas para ver. Listo.
Veré que hago. ¿Dormiré?